top of page

LA MUJER TEMEROSA

  • Writer: Laura Camila Lugo Wilches
    Laura Camila Lugo Wilches
  • Dec 3, 2025
  • 2 min read

TÍMIDO 

Latín timidus. 

Significado: temeroso, lleno de miedo. El que tiene la cualidad de temer. 


Durante muchos años me definí así: una persona tímida; y si tuviste el placer de conocerme, seguramente recuerdas cómo mis mejillas rojas me ponían en evidencia. Lo más impactante no es haberme definido así sin conocer su significado, sino descubrir cómo describía perfectamente a la persona que solía ser. 


¿A qué le tenía miedo? A muchas cosas: 

A lo más “banal”: montañas rusas, insectos, cavernas, ríos, mar… 

——

Y, yendo un poco más profundo: a opinar, a hacer chistes, al qué dirán, a equivocarme, a tener éxito, a la incertidumbre, a mostrar mis particularidades, a decir no. La lista podría seguir infinitamente. 


¿Son parte del pasado? Me gustaría responder que sí, pero eso sería mentir. Algunos miedos se quedaron atrás y otros simplemente se hicieron más pequeños. Lo cierto es que mi larga experiencia como mujer temerosa me permitió aprender algunas cosas: 

  1. El miedo puede ser nuestro mejor aliado o enemigo; podemos elegir. Su función es protegernos y prepararnos para enfrentar los peligros (reales e irreales). 

  2. Vivir a la sombra del miedo te limita la libertad de ser y de vivir. Vives atado y ciego, en una jaula que tú mismo construiste. 

  3. Enfrentar miedos es adictivo: no hay mayor satisfacción en el mundo; es un catalizador inigualable. 


¿Cómo se enfrentan? 


  1. ¡Defínelo! Define a qué le tienes miedo, no desde lo grande, sino desde lo específico; así será más sencillo generar un plan de acción y combatirlo. No es lo mismo temerle a la oscuridad que temerle a los zombis que imaginas en ella. 

  2. ¡Sé paciente! No hay afán en enfrentarlos todos al tiempo. Tú confía y sé constante; sentirás cuando estés listo para ello. 

  3. ¡Celébralo! Cualquier avance o intención de enfrentarlo, por más pequeña que parezca, es un gran logro. 

  4. ¡Reconócelo! Dale un lugar. Prepararte para enfrentarlo desde el “no tengo miedo” o desde la racionalidad de por qué no “debes” sentirlo solo lo hará más grande. Sentiremos miedo y nos acompañamos a enfrentarlo. 

  5. ¡Levanta la mano! No tienes que enfrentarlo sola; siempre puedes pedir ayuda. 

  6. ¡Constancia! Enfrentar miedos es un músculo que se ejercita a diario. No pares de hacerlo. 

  7. ¡Compártelos! Te darás cuenta de que todos sentimos miedo y que todos son válidos. 


Por último —por si tenían la duda—, sí, me sigo colocando roja. Solo que ahora levanto la cabeza y acciono con ello. 

Comments


¿Quieres ser parte de Entrelazarte? Contáctanos

¿Cómo quieres participar?
Soy artista y quiero compartir mi trabajo
Tengo un emprendimiento o proyecto creativo
Quiero que mi local/espacio/taller haga parte de actividades artísticas
Quiero ser parte del equipo de Entrelazarte
  • Instagram

© 2025 entrelazarte.co

bottom of page